|
Guía de primeros auxilios
Guía de Primeros Auxilios
Un accidentado, si no es atendido con el cuidado y
pericia que requiere, puede ser agravada su situación. Es por ello que resulta
imprescindible tener conocimientos básicos de primeros auxilios, de otra forma,
es posible que, en nuestro afán desmedido por ayudar al familiar lesionado,
empeoremos su estado en vez de aliviarlo. Por otro lado, se podría pensar que la mayoría de los percances se suscitan en
la calle o en el ambiente laboral, sin embargo es nuestra casa el sitio más
común para ello. Para lograr este fin, hemos hecho un pequeño breviario de los
consejos más inmediatos de que podemos echar mano al momento de ocurrir alguna
lesión común. Obviamente, para todo caso no expuesto y que requiera de atención
y conocimientos profesionales, es indispensable recurrir al médico.
Cómo reaccionar ante
un accidente
Tome en cuenta las
circunstancias específicas para actuar en consecuencia de manera sistemática.
Cuando se encuentre ante un lesionado piense lo siguiente: -
Siempre evalúe la
situación. -
Verifique que el herido se
encuentre en un lugar seguro. -
Llame a los teléfonos de
urgencias, ya sea la Cruz Roja u otra instancia. -
De existir varios
lesionados, trate primero al herido más grave. -
Compruebe la respiración e
inicie la reanimación. -
Pare la hemorragia
abundante.
-
Coloque a la persona en
posición de reanimación. -
Dele primeros auxilios a
las quemaduras. -
Busque signos de paro
cardíaco.
-
Recuerde: no mueva al
herido si sospecha que pueda haber una lesión en la columna vertebral.
-
Equipe su
botiquín
Ponerlo en un lugar seco y
limpio, nunca en el baño, y fuera del alcance de los niños. Revise continuamente
la caducidad de los medicamentos. Siempre debe contener:
-
El número de teléfono de su
médico, el del hospital más cercano y los servicios de emergencia.
-
Vendas de diferentes
tamaños.
-
Un termómetro.
-
Algodón.
-
Gasas esterilizadas.
-
Tijeras pequeñas de punta
roma.
-
Una solución antiséptica o
gasas con antiséptico.
-
Aspirina y paracetamol.
-
Un vendaje triangular para
hacer cabestrillo.
-
Un baño ocular.
-
Loción de calamina.
-
Pastillas de indigestión.
-
Medicamentos para la
diarrea y vómitos.
-
Pasta de sulfato de
magnesio.
-
Un jabón pequeño para lavar
las heridas.
Vendajes
Proporciona protección a la
herida y es una medida de apoyo para la parte dañada. Un consejo útil es empezar
a vendar por debajo de la lesión y no por encima. De este modo podrá ir haciendo
una espiral hacia arriba.
Cualquiera a que sea la zona lesionada, tenga
presente el no apretar demasiado el vendaje para no constreñir la circulación
sanguínea. Si la sección vendada se pone fría, empiece a doler o siente
cosquilleo, será un signo de que el vendaje está demasiado apretado y debe
soltarlo un poco. Torniquetes
No lo emplee. Si una herida
está sangrando, mejor presione sobre ella con un trapo limpio. Tan pronto como
sea posible envíe a buscar alguien que tenga entrenamiento en la aplicación de
torniquetes y conozca las diferentes formas de aplicar presión en una herida.
Raspones
Es una herida casi siempre
superficial de la epidermis. Uno de los elementos más libres de gérmenes en casa
es el agua fría que sale, de la llave, así que lave bien la zona en cuanto le
sea posible. Después cubra el raspón con una grasa esterilizada, que es mejor,
que una tirita, pues deja transpirar la piel.
Cabestrillo
Se utiliza para apoyar un brazo
o muñeca quebradiza o para aligerar el dolor de un hombro dislocado al reducir
el peso que soporta. -
Primero consiga una venda
triangular. El ángulo de la parte más ancha debe estar en el codo del brazo
lesionado. -
La mano del brazo
accidentado debe reposar sobre el peso encima del nivel del codo. -
Pase un extremo de la venda
por debajo del brazo herido dejando el otro por detrás del cuello. Luego
ambos extremos por debajo del cuello y haz un nudo cruzado. -
Coloque bien los extremos y
asegure la venda con un broche.
Fracturas de huesos
No se debe mover a un herido
con un hueso roto, a menos de estar seguros de que la zona afectada puede ser
inmovilizada y apoyada para que no haya una lesión mayor. También, es muy
importante tener un especial cuidado si creemos que la persona tiene el cuello o
la columna rota. Un movimiento descuidado en estas circunstancias puede dañar
más el sistema nervioso central.
Nadie debe intentar manejar los
huesos rotosa menos que se esté entrenado para ello. Si el herido no se
encuentra en peligro inminente y está cómodo, es mejor dejar que lleguen los
profesionales. No hay que dar comida a la persona accidentada por si necesitara
una intervención quirúrgica.
Contusión
Si después de un golpe en la
cabeza la persona parece confundida, tenga o no dolores, acuéstela y llame a un
médico. Para estar seguros, cualquiera que hubiera recibido un choque en la
cabeza y haya quedado inconsciente debe someterse a controles cada 15 minutos
durante las siguientes 24 horas yasí asegurarse de que el cerebro funciona
correctamente.
Desmayos
Alguien que está a punto de
desmayarse suele sentirse mal y mareado en un principio, después se le oscurece
la visión para dar paso al desmayo. Se puede ayudar a la persona levantándole un
poco los pies del suelo para favorecer que la sangre llegue al cerebro. Si no
llega a caer al piso, entonces debe acostársele en forma vertical o bajarle la
cabeza entre sus rodillas.
Cortes
Es conveniente dejar que la
herida sangre durante unos segundos para que el propio cuerpo limpie la suciedad
y los gérmenes. Después lávela con agua corriente y cúbrala con una gasa
antiséptica. Si continúa sangrando, será necesario aplicar presión para
detenerla. Presione firmemente la herida con la gasa durante varios minutos.
Deshidratación
Es cuando el nivel del agua corporal y sales
minerales cae a niveles muy bajos, debido a una exposición prolongada a los
rayos solares, una diarrea o vómitos continuos. Produce dolores de cabeza,
aletargamiento, sequedad en la boca y un desequilibrio generalizado. Si ocurre
será necesario rehidratar a la persona, lo cual se logra gracias a beber un
suero especial que se obtiene en farmacias o centros de salud; de no
conseguirse, lo podemos preparar; disuelva una cucharadita de azúcar en un litro
de agua. Ésta es un mezcla recomendada por la Organización Mundial de la
Salud para evitar la deshidratación.
Mordeduras de perro
Si le muerde un perro, enjuague
la zona afectada bajo la llave de agua corriente. Después lave la herida con
agua y jabón tan afondo como sea posible. Seque la parte con suavidad utilizando
una gasa limpia. Si la herida es pequeña, cúbrala con una venda apropiada, si
está sangrando, haga presión hasta que pare la hemorragia.
Deberá dirigirse a un médico u hospital para que
le realicen una evaluación médica (es muy posible que le apliquen una vacuna
antirrábica).
Hemorragias nasales
Los vasos sanguíneos son muy
pequeños y la presión sobre la parte baja de la nariz durante unos diez minutos
será suficiente para detener la hemorragia. También resulta de gran ayuda si
hacemos que la persona permanezca sentada y se incline ligeramente hacia
adelante, no hacia atrás, como normalmente se piensa , de esta forma no caerá
sangre dentro de nuestra boca y garganta. Si la frecuencia de las hemorragias
llega a ser un problema debemos consultar al otorrinolaringólogo.
Caídas de los niños
Para aliviar el dolor aplique
algo frío, como un trapo mojado y escurrido en agua. Si se hace
inmediatamente, esto mitiga el dolor y reduce el hematoma. No frote la zona
herida. En el caso de un corte, limpie el área bajo la llave de agua
corriente o con un algodón mojado en antiséptico o en agua oxigenada.
Distensiones y luxaciones
musculares Un bolsa
de hielo reducirá los hematomas e hinchazón lo que aliviará el dolor. Envuelva
la bolsa en un trapo húmedo para protegerla piel de las quemaduras del hielo y
aplíquela a la zona afectada durante 10 minutos cada hora, es necesario reposar
el músculo y mantenerlo en alto para reducir el hinchazón. También es útil
llevar durante unos días una venda de compresión. Se pueden administrar
antiinflamatorios no esteroideos, como la aspirina o el ibuprofén.
Amputaciones
Cuando se secciona un dedo o
miembro siempre se necesita ayuda médica de urgencia. No se deje llevar por el
pánico. Mientras llega la asistencia, intente cortar la hemorragia. La presión
en el lugar por donde sale la sangre hará que el flujo se detenga con el tiempo.
El herido sentirá un dolor intenso.
Envuelva en un trapo limpio la parte amputada; lo
ideal sería envolverlo en plástico adherente. Después, machaque cubos de
hielo y póngalos dentro de una bolsa plástica para meter ahí el miembro
mutilado. De inmediato, llévelo al hospital junto con el herido. Hoy en día, en
la mayoría de los casos, es posible coserlo otra vez.
Quemaduras de piel
- Leves. Enfríela herida manteniéndola bajo la
llave del agua fría al menos 5 ó 10 minutos; después, cúbrala con una venda
limpia y seca para impedir el riesgo de infección. Se puede calmar el dolor
frotando la quemadura con un hielo, pero primero debemos mojarlo en agua
corriente para impedir que se pegue a la piel. Quite cualquier cosa que apriete
la zona quemada, como anillos o el reloj, porque la piel quemada se hinchará y
los objetos podrían restringir la circulación. Se puede calmar el dolor con
cremas y sprays, pues contienen antisépticos y, en el caso de los sprays,
maleato de mepiramina, antihistaminico y benzocaína. - Graves. Incluso en el caso de una quemadura que cubra una zona mayor de 5 cm2
debemos acudir a un médico. No quite las prendas quemadas que estén pegadas a la
piel, sólo aquellas que no están en contacto con la misma. Si se trata de una
lesión por agua hirviendo, coloque rápidamente la parte afectada bajo la llave
de agua fría. Después, cúbrala con una toalla limpia y acuda al hospital más
cercano.
Objetos en los oídos
Si su hijo tiene algo metido en
uno de los canales auditivos, no intente sacarlo. Pida ayuda en cuanto sea
posible porque cualquier herida o lesión que se produzca puede originar un
pérdida de la audición. Acuda al médico, quien podrá examinar el oído con un
instrumento llamado auroscopio para determinar con exactitud dónde está el
objeto. Normalmente el doctor podrá retirarlo, pero si no se puede. remitirá al
niño a un especialista.
Picadura de abeja
Retire el aguijón rascando con
un dedo en la dirección hacia apunta su extremo; no intente tirar de él o
sacarlo como a un grano porque esto podría introducirlo más en la piel.
Para contrarrestar el ácido de una picadura, aplique agua helada con un poco de
bicarbonato. Para las picaduras a niño menor de dos años, múltiples o en la
boca, lo mejor es acudir a un médico. De haber sido una avispa quien le haya
picado, el dolor se puede aliviar con antihistamínicos.
Objetos en los ojos
Si algo se introduce en un ojo,
no intente retirarlo de ser posible, cúbralo con una venda especial. Siempre se
deben tapar ambos ojos, porque si el herido puede ver y hay movimiento ocular,
el ojo dañado también se moverá y probablemente provocará lesiones. Acuda a un
médico de inmediato.
Para problemas más simples, como un hilo de
algodón en un ojo, levante el párpado superior o inferior sujetándolo de las
pestañas, bañe el globo ocular con agua fría previamente hervida, utilizando un
lavaojos.
Heridas infectadas
Una herida en la piel puede
permitir la invasión de gérmenes. La cicatrización se retarda en un corte
infectado porque la sangre inunda la zona con los anticuerpos químicos y
glóbulos blancos, en un intento por restablecer el equilibrio antes existente.
Lo primero que debe hacerse es cubrir el corte con
una venda limpia y dejar en reposo la zona, asegurándonos de que se mantiene
elevada para evitar la hinchazón. Es necesario consultar a un médico ya que en
algunos casos serán prescritos antibióticos. Cuando haya un corte muy sucio y
profundo se administrará la vacuna contra el tétanos.
Obstrucción de la tráquea
- Adultos. Sujete a la persona con firmeza por
debajo del esternón (para que no lastime el pecho y las costillas ) con ambas
manos entrelazadas; dar sacudidas rápidas hacia dentro con el fin de
expulsar aire y con ello el objeto que bloquea la vía aérea.
- Bebés. Sujételo boca abajo, apoyándolo sobre la
parte interior del antebrazo. Golpee suavemente su espalda entre los omóplatos.
Si después de varios intentos no logra sacar el objeto que bloque, presione el
estómago del pequeño con un movimiento rápido y brusco.
- Niños. Si es mayor de 9 años,
actúe como con el adulto, pero emplee sólo una mano. De ser menor a esta edad.
colóquelo rápidamente sobre sus rodillas con la cabeza hacia abajo. En esta
posición dele varios golpes rápidos entre los omóplatos.
Ataque cardiaco
En general, la persona
experimenta una sensación de aplastamiento en el pecho, un fuerte dolor en el
brazo izquierdo o dolores que llegan hasta la mandíbula. Si el lesionado está
consciente, mientras llega la ambulancia debe movérsele lo menos posible, y
permanecer con las rodillas dobladas y toda la ropa desabrochada. Si en
enfermo está despierto, dele una aspirina para que la chupe despacio.
Dislocación
Ocurre cuando un hueso se ha
salido de su lugar en la articulación y suele ocurrir con mayor frecuencia en
hombros, dedos y mandíbula. Sus síntomas son similares a una fractura. Si hay la
sospecha de que ha ocurrido, debe buscarse atención médica de inmediato. Se
mantendrá la zona inmóvil siguiendo las indicaciones para una fractura de
huesos.
- Última revisión: 26/12/2005
|